1. Los insumos
Todo lo que se gasta en el servicio: tintura, oxidante, gel, cera, descartables. Calculalo por servicio y no por mes.
Si un pote rinde para veinte aplicaciones, cada color se lleva la veinteava parte de lo que pagaste por ese pote.
2. El tiempo
La hora de sillón o de camilla también cuesta. Sumá los gastos fijos del mes (alquiler, servicios, sueldos fijos, sistemas) y dividilos por las horas que el local atiende.
Ese valor por hora se multiplica por la duración real del servicio. Medila con reloj durante una semana: casi siempre es más larga que la que figura en la lista.
3. La comisión
Si el profesional cobra un porcentaje, restalo del precio antes de hacer cuentas. Un servicio que parece rentable puede quedar flojo después de la comisión.
4. El medio de pago
Las tarjetas y algunos cobros con QR tienen costo. Si la mayoría de tus clientes paga así, sumalo al costo del servicio.
La cuenta
Costo = insumos + (valor de la hora × duración) + comisión + costo del medio de pago
La diferencia entre ese número y el precio es lo que el servicio le deja al local. Hacé la cuenta con tus cinco servicios más pedidos: es probable que encuentres uno para revisar.
Cada cuánto revisarla
Cada vez que aumentan los insumos o cambia el alquiler. Si llevás el stock, la caja y las comisiones en un sistema, los datos para la cuenta ya están cargados.
Cómo te ayuda Kravi
Kravi descuenta los insumos de cada servicio, calcula las comisiones y registra lo cobrado por medio de pago. En los reportes ves qué servicios dejan más.